Atendidas las necesidades iniciales de los grupos de damnificados apostados en la orilla de la carretera, visitamos algunos albergues ubicados en el Municipio de Sabanagrande, donde percibimos que aún cuando existía una elemental organización para la convivencia, ésta se veía opacada por las locaciones donde estaban resguardadas éstas personas, puesto que tales sitios no son aptos para cumplir la función de albergues provisionales. Además observamos dificultades de convivencia que generan estrés y depresión, aunado a la incertidumbre provocada por el desarraigo y la desconfianza, pues pasan los días y los meses y los damnificados no tienen certeza de la época y forma en que van a regresar a sus hogares, pues sus viviendas aun están bajo el agua, y las políticas gubernamentales las perciben dispersas, alejadas de su realidad y a largo plazo.
Dentro de las carencias detectadas, notamos la falta de útiles de aseo en general, los cuales son necesarios para que puedan llevar una vida digna y para evitar que en las condiciones de hacinamiento se produzcan enfermedades: Abordamos entonces este frente de Acción y llevamos a dichos albergues útiles de aseo, tales como jabones de baño, jabones para lavar, cepillos de dientes, crema dental, desodorante, toallas sanitarias, pañales desechables, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario